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El secretario Miguel Campos acusó de extorsión a la multinacional
Agricultura criticó a Monsanto y amenaza con iniciarle juicio
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El Gobierno anunció que responderá con un juicio a la demanda que, a su vez, hizo la multinacional Monsanto por el conflicto en torno a la soja transgénica. El secretario de Agricultura, Miguel Campos, también calificó de "extorsión" la actitud de esa compañía, al presentar —el martes en Dinamarca— una demanda contra importadoras que compraron soja en la Argentina. En una conferencia de prensa, realizada ayer en la Cancillería, el funcionario anunció que todas las embajadas argentinas radicadas en Europa ya recibieron la orden para presentarse ante los tribunales como "tercera parte" afectada cada vez que la multinacional estadounidense bloquee un envío de soja argentina. El titular de Agricultura indicó que tras el fracaso de las negociaciones entre la empresa y los productores, que atribuyó a la "política de atropello de Monsanto, la única negociación que va a aceptar ahora es que retire la demanda judicial". También ayer, el presidente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), Raúl Palmieri, dijo: "Lamento las declaraciones del señor Campos, quien respondió con una actitud nada negociadora a otra que había mostrado intenciones de negociar". Anunció, asimismo, que directivos de esa entidad se reunirán la semana próxima para difundir una posición específica sobre este ping pong entre Monsanto, la mayor proveedora de insumos para el agro, y Agricultura. Pero desde ya adelantó que esa cámara defiende el "derecho de cobro por la propiedad intelectual". Extraoficialmente, en la compañía estadounidense se mostraron sorprendidos por la reacción del titular de Agricultura. La sorpresa se debería a que Monsanto había dicho que estaba dispuesta a negociar con los productores y el Estado por las regalías que pretende cobrar al producir en la Argentina soja transgénica (Roundup Ready, RR resistente al herbicida glifosato). Y consideraron que la reacción política apuntaría a posicionarse ante el campo, un sector que el Gobierno –según estas fuentes– no logró seducir por la aplicación de retenciones. Según los empresarios del campo, hace dos años que se viene negociando –sin éxito– el pago de regalías a los productores de semillas (no sólo Monsanto). Y el tema específico con esta compañía estadounidense es que no patentó en la Argentina la tecnología transgénica. El jueves, esa multinacional había dejado trascender en Buenos Aires que no pretendía cobrar sino a partir de la próxima cosecha y que establecería en el país una carga "simbólica", de entre 1 y 2 dólares por tonelada. Es una suma inferior a los 13 dólares que cobra en los EE.UU. o a los 4 dólares que recarga en Brasil. Sin embargo, ayer en Agricultura señalaron que Monsanto pretende cobrar 15 dólares por tonelada. Según cifras del sector privado, por la falta de acuerdo en el pago de royalties a la soja transgénica y a otras semillas, sólo el 20% de los productores de semillas pagarían regalías mientras que el resto no. Para Agricultura el volumen que están registrando las ventas de soja argentina al mundo demostrarían que sí están dentro de un marco de legalidad. La Argentina es el segundo productor mundial de soja transgénica. Las exportaciones argentinas del complejo de la soja sumaron unos 7.600 millones de dólares en 2004, mientras que para este año se esperan ventas por 8.625 millones de dólares. Fuente: Clarín, Argentina. 2 de julio de 2005. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos. |
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