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Brasil: Soja convencional tiene semillas disponibles en Paraná
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La situación existente incentiva el cultivo tradicional del grano, practicado por productores que optan por una producción libre de transgénesis. El Departamento de Fiscalización (Defis), de la Secretaría de Agricultura, informó que todas las bolsas de semillas de soja convencional, ofrecidas en el Estado, fueron verificadas por la División de Producción de Semillas de la Secretaría. Según el ingeniero agrónomo de Defis, Marcelo Silva, las pruebas efectuadas confirman la ausencia de semillas transgénicas. Para el técnico de Defis, la información de la Federación de Agricultura del Estado de Paraná (Faep), que indica que la mitad de la zafra paranaense 2006/07 será compuesta por granos genéticamente modificados, puede estar sobre-estimada. “Eso es porque el agricultor paranaense es cauteloso y tiene conciencia de la cobranza de los royalties por el uso de la semilla genéticamente modificada. Además de eso, el sector de producción de semillas convencionales del Estado es bastante sólido”, destacó. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, existen 414 mil bolsas de semillas del cultivo de soja genéticamente modificada, resistentes al glifosato, y debidamente registradas en el Registro Nacional de Cultivos (RNC), del Ministerio. “Con esa oferta, seria posible cultivar un área equivalente a 345 mil hectáreas. Eso representa el 8,6% de los cuatro millones de hectáreas cultivadas con soja en el Estado en la zafra actual”, recordó Silva. La Faep estima que, en la temporada actual, el índice de la zafra de Paraná con granos genéticamente modificados estaría entre 17 y 18%. Según el análisis de Defis, en caso de que esa información fuese confirmada, implicaría directamente que, por lo menos, 10% de los productores de soja del Estado, que optaron por el cultivo de soja transgénica, estarían utilizando granos ilegales, o sea, semillas piratas. “Si 10% de los productores de Paraná estuviesen, realmente, usando granos piratas, eso significaría que o agricultor está manejando mal el principal insumo de su cosecha, o sea, la semilla certificada. En caso de que eso sucediera, comprometería seguramente los índices de producción y productividad buscados en el Estado”, dice Silva. Royalties El agricultor de Paraná, que hizo la opción por el cultivo transgénico a partir de semillas ilegales, deberá estar preparado para entregar 2% de su producción a Monsanto al momento de comercializar el producto. “Esta exigencia de la multinacional está fundamentada en un contrato propuesto, algunos meses atrás, al sector productivo paranaense. De acuerdo con el contrato, el sector semillero y oleaginoso pasan a prestar servicio a la empresa”, afirmó Silva. El agrónomo de Defis explicó que, al momento de comercializar, aquel agricultor que maneja el grano transgénico tendrá que ser verificado a través de pruebas rápidas, a realizar por la propia empresa. En caso de ser confirmada la presencia de transgénicos, la Monsanto, en base a la Ley de Propiedad Intelectual, tiene el derecho de exigir el 2% de la producción. “La situación es tan complicada que aquel agricultor que optó por el cultivo de semillas convencionales certificadas, y que tiene su producción, de alguna manera, contaminada con granos transgénicos, también corre el riesgo de tener que entregar 2% de su producción a la multinacional, una vez que queda confirmada la presencia de transgénico”, concluyó Silva.
Artículo
publicado el 16 de enero de 2006 en Paraná Online. Traducción de Martín Pardo
para PlataformaSoja. |
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