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En un estado que por tres años ha intentado
presentarse como "libre de transgénicos" (Paraná), el Puerto de Paranaguá –mayor
símbolo de la resistencia del gobierno estadual a los granos genéticamente
modificados– ha sido testigo de un acontecimiento curioso. Desde mayo, ocho
camiones fueron varados porque intentaban ingresar a la
terminal con soja convencional, variedad que es defendida con uñas y dientes por
el propio gobierno estadual. El motivo de la retención es que la documentación
presentada por los camioneros declaraba que los granos eran transgénicos. De
acuerdo con la Empresa Paranaense de Clasificación de Productos (Claspar), la
primera vez que eso ocurrió en la terminal fue el 25 de mayo, con tres cargas, y
desde entonces otras cinco fueron detenidas por el mismo motivo.
De acuerdo con la Administración de los Puertos de Antonina y Paranaguá (Appa),
las cargas y la documentación de los camiones fueron
remitidas a la policía y al Ministerio Público de Paranaguá para la "apertura de
un ilícito penal por falsedad ideológica". Claspar no divulgó los nombres de los
propietarios de las cargas. El presidente del órgano, Valdir Izidoro Silveira,
apunta dos motivos para la inusitada práctica de identificar granos
convencionales como si fuesen transgénicos: descubrir si la fiscalización es
rigurosa y también manipular las estadísticas de los embarques de soja que salen
de Paranaguá. "Las empresas hacen eso para ver si Claspar está atenta para,
luego intentar hacer lo contrario o sea, intentar embarcar soja transgénica como
si fuese convencional", dice Silveira. "Quieren perjudicar la imagen
de Paraná como el mayor exportador de soja convencional del país."
El director de una de los terminales privadas del puerto presentó otra
explicación. "Eso sucede cuando el exportador tiene estoqueada una cierta
cantidad de soja transgénica, y va a formar un lote con una carga convencional
que está llegando. Para no tener que separar los granos, como el puerto exige,
el ya declara que es todo transgénico."
Los exportadores, que hace mas de dos meses ganaron una antigua disputa con el
gobierno estadual y consiguieron el derecho de embarcar granos genéticamente
modificados por Paranaguá, amenazan volver a la Justicia en breve para no tener
que segregar los granos dentro dos barcos. Hoy, la soja transgénica precisa ser
desembarcada por separado.
"... al cliente no le importa si la soja es convencional o transgénica, Appa no
tiene que meterse en eso. El puerto no es vendedor ni comprador", reclama el
director (que pidió no ser identificado), argumentando que en los puertos de
Santos (SP) y San Francisco del Sur (SC) la separación no es necesaria. Appa
interpreta que, por la ley de bioseguridad, la soja genéticamente modificada
precisa ser separada de los granos convencionales incluso dentro de dos navíos.
Pese a los recientes episodios, la retención de cargas transgénicas que
presentan documentación de soja convencional es todavía más común en el puerto.
Desde el inicio del mes de junio, 51 camiones y ocho vagones de tren fueron
encontrados en esa situación.
Fuente:
Artículo de Fernando Jasper - Gazeta do Povo - Publicado el 3 de julio de 2006.
Traducción de M. Pardo.
Reproducido en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
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