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Monsanto volvió a la carga en puertos europeos
Nuevo capítulo de la novela por regalías a la soja argentina
Martín Pardo
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La interminable polémica que vienen protagonizando hace más de dos años la multinacional americana Monsanto y el gobierno argentino por el intento de instrumentar un sistema de “compensaciones” a partir del uso de la semilla de soja transgénica (RR), registró nuevos episodios en este inicio del 2006. Al igual que lo ocurrido en junio del pasado año, cuando Monsanto inicio demandas judiciales en Holanda y Dinamarca, ahora se detuvieron tres cargamentos de harina de soja en España (Bilbao, Santander y Cartagena) y otro en Inglaterra (Liverpool). Estas demandas ante la justicia de países europeos donde la tecnología de Monsanto se encuentra patentada, procura impedir la importación de soja argentina obtenida a partir de semillas que (de acuerdo a la lectura que realiza la empresa) no pagaron las regalías correspondientes. Gobierno endurecido Todo el Estado argentino parece cerrar filas en este conflicto, desde el Parlamento los senadores justicialistas Silvia Giusti y Roberto Urquía respaldaron la posición adoptada por el Gobierno ante lo que consideran una nueva muestra de “actitud coercitiva” por parte de la multinacional Monsanto. En un comunicado afirmaron que el accionar de la empresa “atenta contra los intereses del país en su conjunto”. Los legisladores apoyaron al Poder Ejecutivo dejando en claro que "no se trata de no pagar la innovación tecnológica, sino que dicho pago debe realizarse en la compra de semilla, como sucede en la actualidad, y no sobre sus derivados". El gobierno encabezado por Néstor Kirchner ha confirmado su participación en los procesos judiciales: “Si la empresa ha decidido tomar acciones legales y perjudicar las exportaciones argentinas, el gobierno argentino no se va a quedar mirando para otro lado", dijo Gustavo Idígoras (agregado agrícola de Argentina en Bruselas). Argentina es el mayor exportador mundial de harina de soja y Europa es su mayor mercado de colocación. Eso le genera al país en el entorno de 2.000 millones de dólares anuales. Las exportaciones de harina de soja argentina aumentaron un 13 por ciento el año pasado y los principales destinos son España, Polonia y Filipinas, según lo indicado por el Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera de la Argentina. A su vez estimaciones efectuadas en Argentina indican que un treinta por ciento de las semillas que se comercializan en el país pasan por el mercado negro. "Vamos a seguir adelante con la línea de trabajo para mostrar que Monsanto (...) le está haciendo un daño a la nación", destacó una portavoz de la Secretaría de Agricultura de Argentina. "La posición de Monsanto no tiene sustento legal y técnico. Ellos cuando llegaron a Argentina no patentaron en tiempo y forma lo que ahora pretenden cobrar con retroactividad, y dieron licencias para comercialización a otros semilleros". La Secretaría de Agricultura confirmó que el gobierno ya se presentó ante la justicia en Holanda, contrató un estudio de abogados en Bruselas e intentará intervenir también en la demanda de Dinamarca. Lo mismo ocurriría en caso de que las situaciones recientemente suscitadas en puertos de España e Inglaterra lleguen a la órbita judicial. El Estado Argentino participará en apoyo a los importadores demandados, ya que se produce un notorio perjuicio al país. El pasado primero de febrero ya se concretó la presentación de la SAGPyA ante los Tribunales de Holanda por el juicio de Infracción de patentes que iniciara la empresa Monsanto contra los importadores europeos de harina de soja argentina. Al mismo tiempo el secretario de Ganadería y Agricultura, Miguel Campos, visitó los Estados Unidos. Se reunió en Washington con el Departamento de Estado y representantes del USDA* para buscar apoyos. Exportadores y productores argentinos “preocupados” El sector exportador de la oleaginosa ha expresado su enorme preocupación ante el escenario planteado con las sucesivas acciones. No se ha confirmado por parte de sus representantes si las compañías comercializadoras están dispuestas a pagar la caución que exigen los jueces europeos para liberar la mercadería y en ese caso a cuánto asciende. Aunque desde la Consejería Agrícola en la UE se ha indicado que al menos una empresa ya habría pagado la caución para permitir la comercialización del producto. En la sede de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se han sucedido las reuniones entre dirigentes del agro, semilleros, obtentores de patentes, exportadores y corredores de granos, pero no existe una postura única, pese a que todos estos actores están preocupados. Se pretendió acordar un documento básico con una serie de propuestas para la negociación, pero algunas posturas contrapuestas lo impidieron. Los productores por su parte insisten en que no es posible discutir y negociar bajo la presión y amenaza permanente de la empresa Monsanto. Los exportadores señalan que las prácticas de la multinacional ya están generando dificultades para la colocación de granos argentinos en el exterior. Subrayan que la "actitud agresiva" de Monsanto provoca gran incertidumbre entre los "importadores europeos que comienzan a discriminar en contra del origen argentino (del cargamento) y pretenden trasladar a "los exportadores los costos por las contingencias". Por esto, llamaron al gobierno argentino y a todos los sectores que intervienen en la cadena de la soja a hacer "el máximo esfuerzo en aras de alcanzar una solución que contemple los intereses de todas las partes y normalice el comercio exterior de estos productos". Tácticas y discursos de la multinacional La Monsanto insiste en la estrategia de demandar judicialmente las exportaciones argentinas en Europa, aunque paradójicamente sus voceros dicen que hay intención de solucionar el conflicto en Argentina: "La voluntad de Monsanto sigue siendo de buscar una solución y una solución local, pero hoy, en ausencia de otras soluciones por el momento, hemos decidido iniciar estas acciones", según destaca Federico Ovejero, portavoz de Monsanto Argentina. En ese marco parece contradictorio que en un reciente comunicado de la filial en Argentina se expresara: “Monsanto Argentina continúa abierta y comprometida a encontrar una solución junto con el resto del sector de producción de soja”. Sin embargo las amenazas judiciales que luego se cristalizaron en demandas iniciadas en distintos puertos europeos, lejos de contribuir a un acuerdo parecen tensar cada vez mas el relacionamiento y radicalizar posturas. Monsanto sustenta sus actuaciones en la directiva comunitaria 1.383/2003, por la cual en la Unión Europea se puede retener mercadería judicialmente si se comprueban incumplimientos de patente. Hasta el momento (aunque cabe
esperar nuevos capítulos de la novela), la cronología de las acciones
desarrolladas por Monsanto en Europa ha sido la siguiente:
De acuerdo a lo expresado oficialmente por la Secretaría de Agricultura argentina: “las acciones de la multinacional Monsanto contradicen la normativa nacional e internacional en materia de propiedad intelectual y defensa de la competencia, porque la firma estadounidense está actuando con métodos coactivos y haciendo un uso abusivo de la patente al pretender cobrar regalías sobre la harina de soja, cuando la protección otorgada en territorio europeo está circunscripta a la función de siembra y propagación”. Se cuestiona entonces la normativa comunitaria a la que Monsanto apela en la medida que “la Directiva Europea sobre biotecnología 98-44-CE Art. 9 sostiene que la protección conferida por una patente alcanza a toda la materia a la que se incorpore el producto y en la que se contenga y ejerza su función la información genética”. Es así que la SAGyPA (Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca Argentina), concluye que “para que el gen RR se exprese y ejerza su función genética debe utilizarse la semilla con fines de siembra y propagación. Es en suelo argentino cuando el gen ejerce su función de resistencia al glifosato, y no en el producto derivado que se exporta al territorio europeo”. (Fuente: “Informe de situación sobre la ACCION DE ESTADO ante la coacción de MONSANTO que afecta exportaciones argentinas de subproductos de la soja”. SAGyPA - Argentina). *USDA – Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
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